El Mesón Cervantes está decorado en piedra y madera junto con múltiples fotografías de Cervantes, láminas de El Quijote, y otros objetos antiguos tales como balanzas, pesos, molinillos, instrumentos musicales...
El busto a Miguel de Cervantes es de procedencia desconocida.
El fresco en una de las paredes fue obra de un vagabundo a cambio de unos bocadillos.
Los grifos de los que se sirve la sangría, también son una curiosidad.
Es un lugar cómodo, agradable e iluminado por las grandes ventanas que dan a la Plaza Mayor de Salamanca.
La música no falta. Alegre y española para amenizar la estancia de los más exigentes. Puedes tomar variadas tapas y raciones.