Lunes siguiente a la celebración del Lunes de Pascua
El Lunes de Aguas es una fiesta que comenzó con un suceso ocurrido en el siglo XVI. Felipe II iba a desposarse con Isabel de Portugal, antes de que esto ocurriera pasó por Salamanca, ciudad universitaria donde las haya, pero lo que Felipe II encontró allí fue algo que de seguro no esperaba. Calles llenas de lujuria, diversión desenfrenada…la ciudad era una bacanal sin medida.
Bien es sabido que Felipe II era creyente donde los haya, hombre recto y religioso, cuando sus ojos vieron aquello no podía creérselo.
Viendo el desenfreno desatado en la ciudad dictó que durante la cuaresma las prostitutas estaban obligadas a cruzar al otro lado del río Tormes, ya que la ciudad no llegaba a esas lindes. Ya que de este modo alejaría el pecado carnal en esos días de retiro de los ciudadanos de Salamanca.
Un religioso llamado Padre Lucas, que posteriormente se le apodó “Padre Putas”, era el encargado de que todas las prostitutas cruzaran el río en esos días de cuaresma, el día señalado en el que debían de cruzar todas era el miércoles de ceniza.
Estaba claro que Felipe II durante ese tiempo de cuaresma había prohibido terminantemente la prostitución por ello las prostitutas pasaban apuros y estabas casi obligadas a la mendicidad.
Una vez terminada la Semana Santa, el siguiente lunes al lunes de Pascua, se terminaba dicho periodo de retirada de las prostitutas y el Padre Putas junto con los estudiantes iban a recogerlas al otro lado del río para volver a traerlas a la ciudad.
Al terminar esos cuarenta días de represión carnal, los estudiantes celebraban a la orilla del río una gran fiesta con comida, bebida, bailes…y por su puesto los servicios de las prostitutas.
De aquellos días se sigue la tradición y se festeja no solo a la orilla del Tormes sino que cualquier paraje es bueno para sacar el hornazo y festejar el lunes de Aguas.