Situado en el Monte de Zarapicos, el la provincia de Salamanca se encuentra este campo diseñado por el profesional Manuel Piñero.
Es un campo de 6.045 metros y de par 72. A pesar de estar situado en las montañas no presenta grandes desniveles lo que facilita su recorrido y lo hace muy cómodo para andar. Su amplitud hace que sea especialmente divertido para los grandes pegadores sin olvidar que también requiere cierta precisión en los golpes y obliga a seleccionar muy bien los hierros y maderas con los que jugar.
El recorrido presenta numerosos obstáculos destacando los bunkers situados estratégicamente que obligan a la prudencia y a un golf más técnico. Su recorrido no suele castigar rigurosamente los fallos, recuperables generalmente con un poco de cabeza y permite dejar contento al aficionado. Así mismo el campo es adecuado para albergar competiciones de alto nivel, fue sede del Campeonato de España en 1998.