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Arte, religión, devoción y milagros. Como muchos de los rincones y edificios de la ciudad de Salamanca, este no podía ser menos y tener su leyenda. Se dice que dona Juana Rodríguez de Maldonado, dueña del palacio, abrió sus puertas a dos mujeres muy religiosas. Dichas mujeres eran muy devotas de una imagen de la Virgen situada en el convento de San Esteban, muy cercano al palacio de doña Juana. Las mujeres iban todos los días a ofrecer sus oraciones a la Virgen, pero hubo un día diferente a los demás.
Cuando las mujeres regresaron al palacio que las cobijaba se percataron de que la talla de la Virgen les había seguido. Se devolvió al convento de San Esteban, pero esto volvió a repetirse en diferentes ocasiones. Doña Juana Rodríguez de Maldonado viendo lo ocurrido y su repetición, creyó que la Virgen quería estar en su palacio y decidió donarlo a las dominicas para que cuidaran de la Virgen.
Otra historia en torno al convento es la de una princesa guineana de nombre Chikaba, que se encuentra en una sepultura situada en el claustro. Esta princesa fue monja del convento de las Dueñas allá por el siglo XVII.
Cuentan que la princesa había recibido malos tratos en su juventud y que por ello padecía de una hernia crónica, esto es curioso ya que la historia nos dice que era una mujer muy milagrosa, sobretodo cuando se trataba de curar hernias. Curaba a los enfermos con sólo poner un dedo sobre ellos.
Cuando la monjita murió su carne cambió de color y pasó a ser blanca.
El Convento de Santa María de las Dueñas, más conocido como el Convento de las Dueñas en sus orígenes era un palacio de estilo mudéjar aunque en su estructura predomina el estilo plateresco y renacentista, perteneciente a doña Juana Rodríguez Maldonado.
El resquicio que queda del estilo mudéjar se puede observar en la galería superior del claustro donde encontramos una puerta de arco apuntado.
Los claustros tienen su encanto propio, pero este del convento de las Dueñas muestra todo su esplendor renacentista. En el piso superior del claustro podemos encontrar en las zapatas de las columnas criaturas fantásticas como dragones, arpías…
A todo esto añadimos que el interior de la iglesia es de tipo gótico con lo cual podemos apreciar casi de todo.
Como se puede observar el convento de las Dueñas tiene detalles de estilos completamente diferentes, para acceder a la iglesia frente a nosotros a parece una portada en suspenso muy utilizada por el plateresco. Ya dentro está el arco de medio punto engalanado con seres mitológicos medio hombre medio vegetal.
En el centro de la portada apreciaremos una talla de la Virgen María, junto a ella dos medallones, el de San Pedro y el de San Pablo, y dos escudos uno perteneciente a la orden dominicana y el otro de la Virgen de la Asunción.
La Virgen también se encuentra acompañada por San Francisco y Santo Domingo.
Las dominicas del convento de las Dueñas tienen una vida de oración, estudio y trabajo, uno de los trabajos que realizan son unos dulces que parecen tocados por la mano de Dios, son excepcionales y lo mejor es que se pueden adquirir por un pequeño puñado de monedas. |